La OMS presentó recientemente el informe “State of the World’s Nursing 2025”, que ofrece el análisis más actualizado sobre la fuerza de trabajo de enfermería a nivel global. El documento revela avances importantes en educación y empleo de enfermeras/os, pero también destaca desigualdades persistentes que comprometen la cobertura sanitaria universal.
La población mundial de enfermeras y enfermeros alcanzó aproximadamente 29,8 millones en 2023, frente a los 27,9 millones estimados en 2018 A pesar de este avance, se observan brechas territoriales profundas: el 78% de los enfermeros están concentradas en regiones que solo representan el 49 % de la población mundial. El informe también introduce nuevos indicadores, como la capacidad de formación, roles de enfermería avanzada y remuneración, y advierte sobre la urgencia de invertir en educación, empleo y liderazgo en enfermería.
Para la carrera de enfermería y las instituciones de educación superior en salud, estos datos implican varias reflexiones clave:
- La demanda de profesionales de enfermería capacitados está en crecimiento, lo que refuerza la relevancia de la formación que ofrecemos en la institución.
- Las desigualdades en distribución y densidad de enfermeros evidencian que formar especialistas es un factor crítico para responder en contextos vulnerables.
- La introducción de indicadores de formación y empleo sugiere que la calidad de los programas educativos, prácticas, simulación clínica y empleabilidad son componentes que deben fortalecerse.
El informe señala que, pese al crecimiento numérico, el déficit de enfermeros en algunas regiones sigue siendo grave. Además, cuestiones como condiciones de trabajo, remuneración, liderazgo y nuevas competencias (digitalización, salud comunitaria, cambio climático) emergen como prioridades para los próximos años.
En este escenario global, la formación en Enfermería adquiere una dimensión estratégica. Como institución comprometida con la excelencia en salud, reafirmamos nuestra misión: formar profesionales competentes, éticos y adaptados a los desafíos actuales de la sanidad. Más allá de producir egresados, nos proponemos contribuir a reducir brechas y fortalecer el acceso equitativo a la atención de salud.
Porque cada enfermero capacitado es un paso hacia sistemas sanitarios más justos y sostenible



